Luego de los fuertes episodios de precipitaciones registrados en los últimos días, la Administración Provincial del Agua activó un esquema de revisión y mantenimiento en las estaciones de bombeo del Área Metropolitana del Gran Resistencia (AMGR).
La iniciativa apunta a asegurar el correcto funcionamiento del sistema hídrico frente a posibles nuevos eventos climáticos, especialmente teniendo en cuenta el volumen de agua acumulado recientemente.
Respuesta del sistema ante precipitaciones de 150 milímetros
De acuerdo a lo informado por el organismo, las nueve estaciones de bombeo funcionaron sin inconvenientes durante las últimas lluvias, que alcanzaron registros de hasta 150 milímetros.
A partir de esta situación, se decidió avanzar con controles técnicos para confirmar que toda la infraestructura continúe operativa y preparada ante escenarios similares.
Insisten en el mantenimiento permanente
El titular de la APA, Jorge Pilar, destacó que estas tareas deben sostenerse en el tiempo para garantizar respuestas eficientes.
En ese sentido, remarcó que el sistema tiene que estar en condiciones de actuar cuando se presentan situaciones exigentes, como las ocurridas recientemente con precipitaciones de gran intensidad.
Revisiones técnicas en puntos clave
Los trabajos están siendo llevados adelante por personal especializado del área de Sistema Hídrico. Entre las principales acciones se encuentran:
- Evaluación del rendimiento de las bombas
- Control de los componentes electromecánicos
- Inspección del estado de los terraplenes
Estas intervenciones permiten detectar posibles fallas y reforzar el funcionamiento general del sistema.
Un sistema clave para prevenir inundaciones
El esquema de defensa hídrica del AMGR está integrado por nueve estaciones de bombeo, cuya función es regular el nivel del agua en distintas lagunas urbanas.
A esto se suma una red de terraplenes y estructuras de regulación sobre el Río Negro, distribuidas en sectores estratégicos como Laguna Blanca, la zona de desembocadura en Barranqueras, Puerto Vilelas y el tramo final del canal Soberanía Nacional.
Este conjunto de obras resulta fundamental para mitigar el impacto de las lluvias intensas y reducir el riesgo de anegamientos en la región.





