La histórica misión Artemis II llegó a su fin con un amerizaje exitoso en el océano Pacífico, donde la cápsula Orión tocó el agua tal como estaba previsto.
La NASA confirmó que los cuatro astronautas que participaron del viaje alrededor de la Luna se encuentran en buen estado de salud, marcando un paso clave en el regreso de las misiones tripuladas al satélite natural.
Amerizaje sin fallas frente a San Diego
El retorno se concretó a las 20:07 (hora del este de Estados Unidos), frente a la costa de San Diego.
Desde la agencia espacial destacaron la precisión del operativo, al que calificaron como una ejecución impecable, ya que cada etapa se desarrolló de acuerdo a lo planificado.
Este cierre exitoso consolida a Artemis II como una misión fundamental dentro del programa que busca volver a llevar humanos a la Luna.
Las maniobras finales antes del descenso
El proceso de regreso se inició a las 14:53, cuando se realizó una breve activación de los propulsores para ajustar la trayectoria de la nave.
Horas más tarde, cerca de las 19:30, el módulo de tripulación se desacopló del módulo de servicio.
Esta maniobra permitió exponer el escudo térmico, una pieza esencial para soportar las condiciones extremas del ingreso a la atmósfera terrestre.
Un componente clave durante todo el viaje
El periodista científico Pallab Ghosh resaltó la importancia del módulo de servicio durante la misión.
Según explicó, este segmento fue determinante a lo largo de los últimos 10 días, ya que aportó energía, ejecutó maniobras y mantuvo el rumbo de la nave.
Gracias a este sistema, la cápsula pudo completar un trayecto de más de 230.000 millas, cumpliendo con todos los objetivos previstos.
El momento más exigente del reingreso
La etapa más crítica ocurrió minutos antes del amerizaje. En ese tramo, la cápsula enfrentó fuerzas cercanas a 3,9 G y temperaturas extremadamente elevadas.
El escudo térmico llegó a unos 2.700 grados, lo que generó una capa de plasma alrededor de la nave.
Este fenómeno provocó una interrupción de las comunicaciones durante aproximadamente seis minutos, en uno de los momentos más delicados del descenso.
Superada esa instancia, se desplegó el sistema de paracaídas, que redujo la velocidad de la cápsula a unos 32 kilómetros por hora antes del contacto controlado con el agua.
Cómo se encuentra la tripulación
Tras el amerizaje, los equipos de rescate se acercaron rápidamente para asistir a los astronautas. Luego, fueron trasladados en helicópteros hasta el buque USS John P. Murtha, donde recibieron las primeras evaluaciones médicas.
Durante la transmisión oficial se indicó que estaban en “excelente condición”, y poco después se confirmó que se encontraban “en verde”, es decir, en muy buen estado general.
Desde el propio buque, Megan Cruz aclaró con humor el significado de la expresión: “En verde, es decir, que se sienten muy bien, no el color de su piel”.
El balance final de la NASA fue contundente: los cuatro astronautas regresaron “felices y sanos”.
Un paso firme hacia futuras misiones lunares
El éxito de Artemis II no solo representa el cierre de una misión, sino también un avance decisivo para el futuro de la exploración espacial. La prueba permitió validar el funcionamiento de la cápsula Orión, los sistemas de reentrada y todo el operativo de recuperación.
Con estos resultados, la misión se posiciona como un paso clave en el objetivo de retomar los viajes tripulados a la Luna.





