El informe preliminar de la autopsia a Matías Julián Álvarez Guardia, el joven de 29 años asesinado en Resistencia, aportó nuevos datos para la investigación judicial.
Los peritos determinaron que la víctima presentaba al menos seis heridas punzocortantes en distintas partes del cuerpo.
La principal acusada es su pareja, Victoria Luz Cantero, quien permanece detenida desde el día del hecho. La joven fue imputada por homicidio agravado por el vínculo, delito que prevé la pena de prisión perpetua.
Las lesiones que detectaron los peritos
Según el informe elaborado por el Instituto de Medicina y Ciencias Forenses, Álvarez Guardia recibió dos puñaladas en la base del cuello y otras dos en la clavícula derecha. Además, los especialistas constataron múltiples lesiones compatibles con un ataque con arma blanca.
Uno de los datos relevantes de la pericia es la presencia de heridas en uno de los brazos. Para los investigadores, esas marcas podrían indicar que el joven intentó defenderse durante la agresión.
La conclusión preliminar también modificó una de las primeras hipótesis del caso. Los expertos señalaron que la lesión mortal fue una de las heridas en el cuello, por lo que quedó descartada la versión inicial que ubicaba el golpe fatal en el pecho.
La situación judicial de Victoria Luz Cantero
El crimen ocurrió el 2 de agosto. Desde ese mismo día, Victoria Luz Cantero se encuentra privada de su libertad.
La acusada se negó a declarar ante la Justicia y quedó imputada por homicidio agravado por el vínculo. En las últimas horas, la causa incorporó otro informe clave: el Instituto Médico Forense del Superior Tribunal de Justicia del Chaco concluyó que Cantero no presenta alteraciones mentales y que es plenamente responsable de sus actos.
Los fiscales Juan Martín Bogado y Ana González de Pacce deberán analizar los informes incorporados al expediente para definir los próximos pasos procesales. Tienen plazo hasta el 18 de agosto para resolver si dictan la prisión preventiva de la imputada.
El ataque y la muerte en el hospital
La investigación reconstruyó que el hecho ocurrió en una vivienda ubicada sobre calle Donovan al 1400, en la ciudad de Resistencia. Según la causa, Álvarez Guardia fue herido durante una discusión con su pareja.
Después del ataque, un amigo lo trasladó de urgencia al Hospital Julio C. Perrando, donde fue intervenido quirúrgicamente. Pese al intento de los médicos por salvarle la vida, murió poco después por un shock hipovolémico que derivó en un paro cardiorrespiratorio.
La causa continúa abierta para determinar con precisión las circunstancias del crimen y las responsabilidades de las personas involucradas.





