Un hombre de 24 años fue aprehendido a las 4.20 de este lunes en la terminal de ómnibus de Resistencia. Su expareja había denunciado que recibió audios con amenazas de muerte.
La denunciante es hermana de Rocío Aranda y madre de dos de los niños que murieron junto a la joven y otros dos menores en una vivienda de Quitilipi. El detenido es padre de los dos sobrinos de Aranda, de cinco y cuatro años.
La denuncia motivó la búsqueda del hombre
Según la presentación policial, el domingo cerca de las 8.11 la mujer estaba en el hospital de Quitilipi cuando recibió dos audios de su expareja, identificado como B. A. Barrios, quien vivía en Córdoba. En los mensajes, él habría anunciado que viajaría a la localidad para atacarla, en relación con la muerte de los dos hijos que tenían en común.
La Comisaría de Quitilipi pidió colaboración para ubicarlo y confirmar si había iniciado el viaje. Las averiguaciones establecieron que habría comprado un pasaje de la empresa Crucero del Sur con destino al Chaco.
Lo interceptaron en la terminal de Resistencia
El colectivo debía llegar alrededor de la 1.45 del lunes, pero un desperfecto mecánico demoró el arribo. Los efectivos encontraron al hombre a las 4.20 y concretaron la aprehensión.
Luego de consultar al equipo fiscal de Sáenz Peña, se dispuso notificarlo en una causa por supuestas amenazas en contexto de violencia de género. Quedó alojado transitoriamente en el Departamento de Investigaciones Complejas Metropolitana y el procedimiento fue informado a la Fiscalía de Investigación Penal de Resistencia.
El caso se cruza con la investigación por cinco muertes
La denuncia se presentó horas después del hallazgo de cinco víctimas en una casa de las inmediaciones de Islas Malvinas al 1200, en Quitilipi: Aranda, de 22 años; sus dos hijos, de cuatro años y seis meses; y sus dos sobrinos, hijos de la denunciante y del hombre detenido.
Por esas muertes permanece detenido Alberto Luis Ávalos, de 25 años, pareja de Aranda, quien fue trasladado al Complejo Penitenciario Nº II de Sáenz Peña. La reconstrucción policial preliminar sostiene que la joven y tres de los niños habrían sido atacados antes del incendio, mientras que el bebé habría fallecido por inhalación de humo. Las autopsias y pericias deberán determinar las causas y confirmar la secuencia de los hechos.





