La Selección Argentina jugará una nueva final del Mundial 2026 después de superar a Inglaterra por 2-1 en una semifinal cargada de tensión en Atlanta.
El equipo nacional perdía por la mínima y parecía quedarse sin margen, pero encontró la reacción en los minutos decisivos.
Primero igualó Enzo Fernández con un remate desde afuera del área y luego Lautaro Martínez apareció de cabeza, tras un centro de Lionel Messi, para completar una remontada que llevó a la Argentina al partido decisivo ante España.
Un final de partido que cambió toda la semifinal
Argentina llegó al tramo final en desventaja y con la necesidad de quebrar a una defensa inglesa que resistía apoyada en el trabajo de Jordan Pickford. El arquero había sostenido el 1-0 y el equipo de Thomas Tuchel intentaba administrar la diferencia.
La insistencia argentina encontró premio cuando Lionel Messi participó en la jugada que terminó con el gol de Enzo Fernández. El mediocampista sacó un disparo potente desde media distancia y puso el 1-1, en una acción que modificó por completo el clima del encuentro.
El festejo de Enzo incluyó el gesto del Topo Gigio frente a la tribuna, mientras el estadio en Atlanta acompañaba el envión de la Selección.
Messi y Lautaro, la conexión que decidió la clasificación
Con el empate ya consumado, Argentina no se conformó y fue por más. En tiempo adicional, Messi volvió a ser decisivo con un centro al segundo palo que encontró a Lautaro Martínez.
El delantero ganó en el área y marcó de cabeza el 2-1, el gol que terminó de derrumbar a Inglaterra y desató la celebración de la mayoría de los 71 mil espectadores presentes.
Tuchel había movido el banco con los ingresos de Ivan Toney y Marcus Rashford, en un intento por modificar el cierre del partido, pero el golpe argentino llegó en el momento más sensible.
La final será contra España en Nueva York/Nueva Jersey
La victoria dejó a la Selección Argentina nuevamente en una final mundialista. El rival será España, en un partido que se disputará el próximo domingo en Nueva York/Nueva Jersey.
El equipo argentino quedó así ante la posibilidad de conseguir el bicampeonato, después de una semifinal en la que pasó del riesgo de eliminación a una clasificación celebrada con una remontada sobre el final.





