La desaparición de Luciana Aylén Barrios Alarcón, una adolescente de 15 años, moviliza a la Justicia, la Policía y a su familia en Colonia Caroya, Córdoba.
La joven fue vista por última vez después de salir del colegio y, desde entonces, no se pudo reconstruir con precisión qué camino tomó.
La causa está bajo secreto de sumario y los investigadores trabajan sobre distintas líneas. Entre los puntos centrales aparecen el recorrido posterior a la salida de la escuela, el apagado de su teléfono y la posibilidad de que haya subido a un vehículo.
El recorrido que intentan reconstruir los investigadores
Según explicó el abogado de la familia, Luis Gutiérrez, Luciana fue a clases con normalidad y luego se retiró del establecimiento educativo. Poco después, su celular dejó de emitir señal.
“Salió del colegio y su celular se apagó”, afirmó el letrado en diálogo con A24. A partir de ese momento, la investigación busca determinar qué ocurrió con la adolescente y si se produjo algún cambio en su rutina habitual.
Luciana solía ser retirada por su madre al finalizar la jornada escolar. Por eso, una de las líneas apunta a establecer si ese día la dinámica fue la misma o si apareció algún imprevisto. Para avanzar, se revisan cámaras de seguridad de Colonia Caroya y de zonas cercanas.
La pista que llegó hasta una estación de servicio
Los perros rastreadores marcaron un trayecto desde el colegio hasta una estación de servicio Shell, ubicada a unas seis cuadras del establecimiento. Allí, el rastro se perdió.
Ese dato abrió la posibilidad de que Luciana haya subido a un auto. Por esa razón, las imágenes de la estación de servicio y de las calles próximas son consideradas clave para saber si algún vehículo pudo haberla recogido.
La familia descarta que la adolescente se haya ido por decisión propia. Su hermana Andrea fue tajante: “A la nena se la llevaron”. También sostuvo que Luciana no haría algo que pudiera afectar de esa manera a su madre y la describió como “la bebé de la casa”.
El celular y la hipótesis de una persona conocida
Otro de los puntos que analiza la investigación es el teléfono de Luciana. Los especialistas buscan establecer el último punto de geolocalización y determinar si el aparato se apagó por falta de batería, por una falla o si alguien lo desconectó de manera intencional.
Dentro del entorno familiar también se contempla la posibilidad de que alguien conocido haya engañado a la adolescente. Andrea planteó que pudo haber sido una persona de la zona, incluso alguien vinculado a un kiosco, que le hubiera dicho que la llevaba con su mamá por una supuesta urgencia. Aun así, la familia cree que Luciana difícilmente se hubiera ido con un desconocido.
Gutiérrez señaló que se realizan rastrillajes en distintas zonas y que la causa permanece reservada. Las autoridades, mientras tanto, evitan dar mayores detalles para no afectar el avance de la investigación.
Un operativo con policías, móviles y un helicóptero
La búsqueda está coordinada por el fiscal Guillermo Monti. Participan alrededor de 90 efectivos policiales, 25 móviles y un helicóptero, con operativos en distintos sectores de Colonia Caroya y localidades cercanas.
La Policía de Córdoba difundió la descripción de Luciana para facilitar su identificación. La adolescente mide aproximadamente 1,60 metros, es de contextura delgada, tiene tez trigueña y cabello largo negro.
Al momento de desaparecer vestía jeans azules, buzo azul marino y zapatillas blancas con detalles verdes.
Las autoridades pidieron que cualquier persona que pueda aportar información se comunique al 911 o con la Comisaría de Colonia Caroya.





