26 odontólogos del Chaco recibieron sus certificados luego de completar el curso inicial de Lengua de Señas Argentina (LSA) organizado por el Instituto Provincial para la Inclusión de las Personas con Discapacidad (IPRODICH).
La formación, cuyo cierre se realizó este viernes 9 de octubre, fue pensada para mejorar la comunicación con pacientes sordos, hipoacúsicos y personas con neurodivergencias durante la atención odontológica.
Herramientas para una consulta más accesible
El curso brindó recursos lingüísticos básicos para facilitar el intercambio en el consultorio y anticipar los procedimientos que se llevarán adelante durante cada consulta. El objetivo fue reducir las barreras comunicativas y favorecer una atención de la salud más equitativa, segura y respetuosa.
La presidente del IPRODICH, Ana Mitoire, señaló que la iniciativa apunta a generar mejores condiciones para las personas con discapacidad. “Hoy estamos entregando certificados a odontólogos que hicieron este curso diseñado para que tengan las herramientas básicas para generar un clima y espacio de tranquilidad y anticipar la tarea que realizarán en los pacientes”, expresó.
Mitoire explicó que las consultas odontológicas pueden resultar complejas cuando el paciente no logra anticipar los pasos del tratamiento o comprender las intervenciones profesionales. “Esto, particularmente en la población sorda o hipoacúsica, es una cuestión que se venía reclamando. Esta formación permitirá una atención de mayor calidad y una mejor comunicación”, remarcó.
Una propuesta construida junto a los odontólogos
Los contenidos surgieron del trabajo entre el equipo de formación del organismo y profesionales de la salud. Según explicó la titular del IPRODICH, el equipo “se reunió con los odontólogos para analizar las necesidades y requerimientos” de la práctica cotidiana.
La presidente del Colegio de Odontólogos, Mirna Kazmer, valoró la participación y el compromiso de quienes realizaron la capacitación. “Fue muy emocionante porque entendimos que es importante conocer lengua de señas para alcanzar esa odontología humanizada que buscamos”, manifestó.
El desafío de ampliar la atención inclusiva
Kazmer también planteó que la experiencia puede extenderse a otras especialidades y espacios de atención. “Queremos compartir esta experiencia para que otros profesionales, no solamente odontólogos, la puedan realizar, porque es una forma real de inclusión para las personas sordas y con discapacidad en general”, sostuvo.
La entrega de certificados refleja el avance de una estrategia orientada a construir servicios de salud donde la comunicación, la comprensión y el respeto por las necesidades de cada paciente ocupen un lugar central. El IPRODICH continuará con acciones de capacitación y articulación para eliminar barreras, fortalecer la autonomía y promover un trato digno.





