El Senasa intensifica la vigilancia en provincias como Chaco, donde esta enfermedad zoonótica representa una amenaza para la producción ganadera y la salud pública.
Vigilancia activa en provincias afectadas
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) lleva adelante tareas de monitoreo y control sanitario del vampiro común (Desmodus rotundus), principal transmisor de la rabia paresiante, una enfermedad viral mortal que afecta especialmente a bovinos y equinos.
Las acciones se focalizan en provincias consideradas endémicas, entre ellas Chaco, Misiones, Formosa, Corrientes, Tucumán, Santiago del Estero, y sectores de Salta, Jujuy, Catamarca, Santa Fe, La Rioja, San Luis y Córdoba.
Una enfermedad mortal, pero prevenible
La rabia paresiante es causada por el virus rábico, que se transmite a través de la saliva del murciélago mediante sus mordeduras.
Afecta principalmente al ganado, pero también puede contagiar a animales domésticos, silvestres e incluso a personas, especialmente a quienes viven o trabajan en zonas rurales.
Los primeros síntomas en animales incluyen inquietud, pérdida del apetito y aislamiento, seguidos por depresión, deshidratación y dificultades motrices, que pueden culminar con la muerte.
La vacunación, una herramienta clave
Tanto en animales como en humanos, la rabia se puede prevenir mediante vacunación. Esta medida, junto con el control de focos, la vigilancia epidemiológica y el diagnóstico precoz, es fundamental para frenar la propagación del virus.
El Senasa recomienda que, en las zonas endémicas, la vacunación antirrábica forme parte del calendario sanitario anual para especies susceptibles.
Las vacunas deben estar aprobadas por el organismo y la aplicación debe registrarse en la oficina correspondiente.
Para animales que reciben su primera dosis, se exige una revacunación entre los 20 y 30 días posteriores, y luego, de manera anual.
Notificar es obligatorio
El Senasa también recuerda que es obligatoria la notificación inmediata de animales con signos neurológicos o la presencia de posibles refugios de vampiros.
Esto puede hacerse de forma presencial, por teléfono, por WhatsApp al 11 5700 5704, por correo electrónico a [email protected], o mediante el formulario «Avisá al Senasa» disponible en su sitio web.
Adoptar estas medidas preventivas no solo protege la salud de las personas, sino que también evita pérdidas productivas en la ganadería, uno de los pilares económicos de muchas zonas rurales del norte argentino.





