El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que se cancela una segunda ofensiva militar contra Venezuela.
La medida fue tomada luego de que el gobierno venezolano liberara a un número significativo de presos políticos, lo que el mandatario calificó como un gesto clave en el camino hacia la paz.
Un giro en la relación bilateral
Trump explicó que la liberación de detenidos por razones políticas representa un avance importante en el proceso de normalización institucional en Venezuela.
En ese marco, destacó especialmente el papel de Delcy Rodríguez, quien, según sus palabras, habría contribuido al inicio de una transición hacia un sistema más democrático.
El presidente también valoró los primeros acuerdos de cooperación entre ambos países, centrados en la reconstrucción de la infraestructura petrolera y gasífera venezolana, que calificó como “mucho mayor, mejor y más moderna”.
Intervención suspendida, pero la presión continúa
Aunque se descartó la segunda ola de ataques planificada, Trump advirtió que los barcos estadounidenses permanecerán en sus posiciones actuales como medida de precaución. Esto implica que el dispositivo militar en la región seguirá activo, aunque sin nuevas acciones ofensivas por el momento.
Además, el mandatario anunció una reunión en la Casa Blanca con representantes de grandes empresas petroleras, que prevén invertir al menos 100 mil millones de dólares en Venezuela.
Esta decisión refuerza la idea de que Estados Unidos apuesta a una salida negociada y a una futura reconstrucción del país sudamericano.
Liberaciones y reclamos internos
Desde Caracas, el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, confirmó que se había iniciado un proceso de excarcelación de presos políticos venezolanos y extranjeros.
Según sus declaraciones, la decisión se tomó en conjunto con otras instituciones del Estado y comenzó a aplicarse de inmediato.
Rodríguez pidió interpretar esta medida como un paso concreto hacia la paz y la prosperidad, en línea con un nuevo rumbo político tras la caída de Nicolás Maduro.
El propio Trump informó que, luego de la reciente operación militar en Caracas, el régimen chavista cerró un centro de torturas ubicado en la capital venezolana.
Dijo que ese tipo de instalaciones eran símbolo de prácticas abusivas que deben erradicarse para restaurar la confianza en el país.
La oposición exige medidas más amplias
Desde la Plataforma Unitaria Democrática, la principal coalición opositora de Venezuela, reclamaron que la liberación de detenidos sea solo el primer paso.
En un comunicado, exigieron el cese de la represión y el desarme de grupos armados irregulares que operan en distintos puntos del país.
La organización de derechos humanos Foro Penal también se pronunció, recordando que aún hay cientos de personas privadas de su libertad por motivos políticos. Su director pidió una amnistía general que incluya a todos los presos, sin excepción.
Un nuevo escenario político
Este cambio de postura por parte de Estados Unidos ocurre apenas días después de la captura de Nicolás Maduro, quien ahora enfrenta cargos internacionales por narcoterrorismo.
El nuevo panorama abre interrogantes sobre el futuro institucional de Venezuela, aunque tanto desde Washington como desde Caracas se insiste en la necesidad de avanzar hacia un clima de mayor estabilidad y diálogo.





