El Senado de la Nación aprobó con media sanción la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, una iniciativa que plantea cambios de fondo en las reglas del empleo formal en Argentina.
Ahora el proyecto deberá ser debatido en la Cámara de Diputados, donde se definirá si finalmente se convierte en ley.
El oficialismo defendió la propuesta como una herramienta para “modernizar” el sistema laboral, fomentar la contratación y reducir la informalidad.
En cambio, sectores sindicales y parte de la oposición expresaron reparos y advirtieron sobre un posible impacto negativo en derechos laborales adquiridos.
Convenios por empresa y tope a indemnizaciones
Uno de los puntos más discutidos fue la habilitación de convenios colectivos por empresa.
Esto permitirá que las condiciones de trabajo se negocien a nivel de cada compañía con trabajadores o sindicatos de base, incluso por encima de los acuerdos sectoriales tradicionales.
Desde el Gobierno sostienen que esta medida permitirá adaptarse mejor a las realidades productivas de cada actividad.
Sin embargo, gremios y legisladores opositores alertaron que podría fragmentar la negociación colectiva y debilitar el poder sindical.
En cuanto a las indemnizaciones por despido, el proyecto establece un tope basado en el salario promedio registrado.
Según el Ejecutivo, esta modificación apunta a brindar mayor previsibilidad a los empleadores y estimular la contratación formal.
Sus críticos, en cambio, señalan que podría reducir la protección ante despidos arbitrarios.
Banco de horas y período de prueba
La reforma también incorpora el llamado “banco de horas”, un sistema que permite compensar jornadas con mayor carga laboral en ciertos períodos con menos horas trabajadas en otros, evitando así el pago automático de horas extras.
Está pensado especialmente para actividades con picos estacionales o variaciones productivas.
Además, el texto incluye cambios en los períodos de prueba, modificaciones en el régimen de multas por empleo no registrado y nuevas modalidades de registración laboral.
Desde el oficialismo aseguran que estas herramientas buscan reducir la litigiosidad y promover la formalización. La oposición, en tanto, advirtió sobre posibles riesgos de precarización.
Cómo serán las vacaciones
El proyecto aprobado fija que el período anual de vacaciones deberá otorgarse entre el 1 de octubre y el 30 de abril del año siguiente.
No obstante, trabajador y empleador podrán acordar otra fecha por mutuo consentimiento.
La notificación deberá realizarse con al menos 30 días de anticipación. También se habilita el fraccionamiento de las vacaciones en tramos no menores a siete días corridos.
Si el esquema de descanso se organiza por turnos o grupos, cada trabajador deberá acceder al menos una vez cada tres años a su período vacacional durante la temporada de verano.
Fondo de Asistencia Laboral (FAL)
Otro de los puntos centrales es la creación del Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Este instrumento estará destinado a garantizar el pago de indemnizaciones a trabajadores registrados con al menos un año de antigüedad.
El fondo se financiará con aportes mensuales del empleador a cuentas específicas administradas por entidades habilitadas.
No reemplaza el régimen indemnizatorio general y, en caso de que los recursos resulten insuficientes, la responsabilidad final seguirá siendo del empleador.
Cambios de último momento para lograr la media sanción
La votación estuvo precedida por intensas negociaciones y ajustes en el texto original.
Entre las modificaciones más relevantes se mantuvo la obligatoriedad de los aportes a sindicatos y cámaras empresarias, aunque con topes más bajos que los planteados inicialmente y sin avanzar hacia un sistema voluntario en 2028.
También se redefinió el régimen de remuneraciones por enfermedad o accidente laboral. Se establecieron compensaciones que irán del 50% al 75% del salario durante períodos de entre tres y seis meses, según cada caso.
Asimismo, se incorporó la posibilidad de que intervenga una Junta Médica cuando existan diferencias entre las certificaciones de incapacidad presentadas por el trabajador y el empleador.
Con la media sanción en el Senado, la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei abre un nuevo capítulo en el debate político y sindical.
La discusión ahora se trasladará a Diputados, donde se definirá el futuro de un proyecto que promete seguir generando fuertes posiciones encontradas.





